Resolución del conflicto Sirio en la ONU



El Consejo de Seguridad de la ONU no ha logrado aprobar una resolución contra el régimen de Asad, tras los vetos de Rusia y China.
Trece países, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Francia, India, Suráfrica y Pakistán, votaron a favor de la resolución, que buscaba una salida a la crisis de Siria mediante el apoyo al plan de transición de la Liga Árabe y que condenaba la violencia del régimen de Damasco contra la población civil.

Rusia había declarado previamente su malestar ante la posibilidad de que el texto definitivo propusiera abiertamente la salida del poder de Asad, aliado de Moscú. 

Es la segunda vez que Rusia y China vetan un texto parecido en el Consejo de Seguridad de la ONU, ya que el pasado mes de octubre volvieron a votar contra una resolución que pedía a Asad que detuviera la masacre en Siria.

El Consejo Nacional Sirio (CNS), la principal organización opositora del país, calificó el veto de Rusia y China como "una autorización al régimen de Damasco para asesinar". Un dirigente del CNS, Ahmad Ramadán, dijo a Efe que el veto es "un intento de detener cualquier proceso político para dar una solución a la crisis en Siria y deja la puerta abierta al lenguaje de la muerte".

"Es un día triste, pero no nos pararemos aquí. Seguiremos trabajando con la Liga Árabe, su plan está encima de la mesa", afirmó el embajador de Francia ante la ONU, Gérard Araud, que insistió en que se seguirá "intensificando la presión" para que la Unión Europea (UE) amplíe las sanciones hacia ese país.

"Rusia y China, cómplices"

Araud añadió que "algunos países han obstruido de manera sistemática las acciones del Consejo", al tiempo que acusó a esas naciones, Rusia y China, de ser "cómplices de la política de represión del régimen sirio". El representante de Francia subrayó que su país sentía "una gran tristeza y preocupación por este día triste por ese doble veto, que es también un día triste para los sirios y para todos los demócratas".

"Es un escándalo. Este Consejo debe instar al presidente de Siria, Bachar Al Asad a poner fin a la violencia y a la sistemática violación de los derechos humanos de manera inmediata", dijo el embajador alemán ante la ONU, Peter Wittig.

La resolución, presentada inicialmente por Marruecos, era respaldada por Arabia Saudí, Libia, Bahrein, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Omán y Turquía, así como por los miembros permanentes del Consejo Francia, Reino Unido y Estados Unidos y los temporales Alemania, Colombia, Portugal y Togo, entre otros.

"Estados Unidos está asqueado", afirmó la embajadora de EEUU ante la ONU, Susan Rice, al tiempo que aseguró que durante varios meses "este Consejo ha sido rehén de dos miembros", al tiempo que agregó que "esa intransigencia es más vergonzosa si cabe cuando uno de los miembros de este órgano proporciona armas a ese país", en referencia a Rusia, el principal proveedor de armas de Damasco.

Nueva masacre

La no resolución de la ONU llega después de una nueva masacre en Siria, donde este viernes más de 300 personas han muerto por un bombardeo en la ciudad de Homs, que además ha causado al menos 1.300 heridos. 

El Consejo Nacional Sirio (CNS) ha calificado este ataque como "uno de los más brutales crímenes" que comete el régimen de Bachar al Asad desde el inicio de las revueltas el pasado marzo, aunque desde el gobierno han acusado a los rebeldes de perpetrar la masacre para "instrumentarla en el Consejo de Seguridad".  

Desde luego es más que comprensible un voto en contra de la intervención militar en Siria, puesto que las potencias occidentales podrían ver a Siria como un país donde poner las bases militares para mantener el "orden" en la zona, como ha pasado con países sitiados destrozados y miles de civiles asesinados en Oriente Medio por EEUU y sus aliados militares como pasó con Irak y Afganistán, como está pasando con Libia y como pasará con Siria, e incluso en un futuro no muy lejano con Irán. 

Aunque me niego categóricamente a la proliferación del imperialismo occidental en Oriente Medio, no se puede permitir que se siga asesinando a los opositores al sistema autárquico que vive Siria. Por eso pido desde mi humilde posición que se haga la pregunta realmente importante ¿qué desea el pueblo sirio? ¿que les gobierne un dictador o que les gobierne un gobierno extrangero? Estamos, efectivamente ante un asunto delicado.